42.125

Maratón-Telcel-cdmx

¡Hola, hola! Ya teníamos un buen de rato sin escribirles, y es que estos últimos meses hemos andado como locas entre trabajo, nuevos proyectos,  el último semestre de universidad de Caro y mis entrenamientos para los 42.125 k que corrí este fin de semana y que es la historia que les quiero compartir con mucho amor ❤

Todo comenzó hace más o menos un año cuando empecé a entrenar con Ale para nuestros primeros 10km. Al principio jamás lo hice con la intención de correr un maratón, lo hacía por el mero gusto de hacer algo de ejercicio y convivir con mi novio (y coach) y es que corriendo descubrí que es la mejor manera de relajarme después de un día largo.
Y ahí empezó todo… después de los 10k, me inscribí a mi primer carrera trail de 15k en Tapalpa Jalisco (luego les contaré esa aventura que estuvo muy diver), después vino mi primer medio maratón…mi primer encuentro con el MURO (paciencia que les cuento más adelante) y otro trail de 25k.

Para antes de mi segundo medio, ya sabía que quería correr un maratón y es que fue una de las cosas que anoté en mi bucket list por hacer a los 25 años. Pero antes tenía que seguir preparándome. Así que acompañada de Ale, corrimos juntas el medio maratón de NIKE WOMAN (el primero de ella) y como era un evento muy importante en nuestras vidas, súper emocionadas fuimos a comprarnos shorts iguales y toda la cosa porque #amigas4ever #matchingshorts ❤  Para mi tercer medio, ya le había perdido un poquito más de miedo a la distancia, pero no sabía que esperar de los 42.125k que se aproximaban.

Claro que no todas las veces tenía ganas de entrenar jajaja pero chistosamente los días que menos ganas tenía, ¡era cuando mejor me salían los entrenamientos! Así fue como comprendí que correr no es solo ejercitarse físicamente, es todo un acto de auto conocimiento cañóooon. Es aprender y querer superarse día con día, vencerse a uno mismo.

¡Estaba súper nerviosa por la llegada del gran día! De verdad, nada más me preguntaban que si ya estaba lista y sentía mariposas en la panza y un mar de emociones juntas.

Un día antes de la carrera no pude ni dormir, en mi mente solo pensaba si sí lograría terminar y si me dormía poquito, soñaba que no me despertaba y llegaba tarde jajaja no pude pegar el ojo de la emoción-nervio. A las 5:30am yo ya estaba lista con mis matching shorts de la suerte preparando mi avena y a las 6:30am ya estaba arriba del uber que me llevaría a mi punto de salida.

Mi corazón latía al mil por hora, las manos me sudaban, ya no sabía si tenía frió o calor pero temblaba del nervio. Hugo, mi novio y coach, me puso algunos ejercicios para calentar en lo que mi bloque se acercaba a la línea de salida. 7:45 me despedí de él y comencé a avanzar. 7:53am, respiré hondo… ya no había vuelta atrás, cruce la línea de salida.

Entre gritos y mil porras salimos más de 35mil corredores, nunca había visto en mi vida a tantas personas juntas corriendo, pero lo que más me sorprendió fue la cantidad de personas apoyando y animando a los corredores; de verdad jamás pensé que chocarle la mano a una niña de 4 años me diera ese rush de energía y ánimo para seguir mi camino, carteles como “Tap here for energy”, “Tú eres el mejor maratonista”, “Corre con el corazón”, “No pienses en lo que te falta, sino lo que ya has logrado”, personas desconocidas gritando tu nombre y diciéndote que eres una campeona, simplemente es mágico.

Los primeros 21k estuvieron bien, iba disfrutando de la ruta, las porras y mi playlist ganador. 25k solo pensaba en el graaaaan festín que me iba a devorar cuando todo terminara.

Pasando los 30k empezó lo bueno, durante mis entrenamientos lo más que había corrido habían sido 30k, así que llegar a los 31k para mi ya era un logro, pero el chiste era terminar. ¡¡¡¡32k ya solo faltaban 10k para lograrlo!!!! Había más personas en las calles animando, algunos te regalaban dulces, chocolates, fruta, agua, refresco, bueno hasta vasitos con cerveza jajaja lo que fuera necesario para darnos energía y terminar. En el 34k comenzó mi MURO, me dolían horrible las pantorrillas, las piernas me ardían, tenía tanto calor y dolor en mi ser que solo quería parar y entonces recordé todo el sacrificio que había hecho para estar ahí; todas las fiestas y reuniones con amigos canceladas por dormirme tempra y entrenar, las peleas con Hugo a la hora de los entrenamientos, dejar de comprar ropitas para invertirlo en cuidar mi cuerpo, pero sobretodo, el esfuerzo que me había llevado hasta ese momento. “Life is bigger than your fears” tenía que hacerle honor a mi frase favorita, recordé las porras y buena vibra que me desearon todos mis amigos y conocidos… de repente sentí como una mano tomaba la mía, al voltear con los ojos al borde de las lagrimas ví a Hugo con su cara tranquilizadora diciéndome que ya lo había logrado, estaba súper cerquita de lograr mi sueño, no me podía rendir.

En el 40k vi las banderas del estadio de la UNAM y la piel se me puso chinita, estaba a nada de lograrlo. 41k solo les pedía perdón a mi piernas jajajaja ya casi ya casi, entramos al estadio y la gente gritaba más y más. Y justo antes de entrar al túnel estaba Kiki, unas de mis mejores amigas, al verla me solté a llorar cual magdalena, me grito mil cosas bonitas y me dio el último empujón para cerrar con broche de oro la carrera de mi vida. Entramos al túnel, todos los corredores gritamos de alegría estábamos a menos de 125m de lograrlo.

42.125k, sentir esa satisfacción de vencer tus miedos y creer en lo que eres capaz de lograr, es inigualable.

¡Hoy soy maratonista!

-Maris

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s